Deconstruyendo #11 - Rojo, blanco y sangre azul: fetichización — Modus Leyendi - Blog Literario

07 octubre 2021

Deconstruyendo #11 - Rojo, blanco y sangre azul: fetichización

En el post de hoy vamos a analizar la acogida de Rojo, blanco y sangre azul más que la novela en sí. Como ya sabéis todos no soy muy fan de esta novela, puesto que creo que hay novelas de romance mucho mejor construidas. Sin embargo, es innegable que esta novela se ha convertido en una de las novelas más queridas por el público, especialmente femenino, y creo que hay una razón para ello muy preocupante: la fetichización del colectivo LGTB. Aviso de SPOILERS desde este momento. 


Cuando esta novela salió al mercado, cubrió las necesidades de representación de cientos de hombres gays y bisexuales que se vieron reflejados en las páginas de uno de los mayores bestsellers de 2019. Se vieron a sí mismo teniendo relaciones más o menos sanas y con la posibilidad de un futuro feliz. Todo esto es maravilloso y no tiene nada de malo; de hecho es necesario que haya más novelas que muestren a personajes del colectivo teniendo un futuro feliz viviendo su identidad y su sexualidad con libertad. Hasta ahí todo bien. A algunas personas, entre las que me incluyo, no les gustó la novela por motivos muy diversos desde que les aburrió - es bastante aburrida, la verdad - hasta homofobia - porque sabemos que sigue habiendo gente idiota. El problema surge cuando la autora anunció su nueva novela One last stop, protagonizada por dos mujeres sáficas y resulta que de pronto no está gustando tanto. Hay grandes fans de esta novela, por supuesto; pero ni de lejos se acerca a la cantidad que había de la novela debut. 


Empezaron a surgir personas, en su mayoría mujeres, que aseguraron que el problema de la novela era que es más aburrida que la primera. Y diréis 'bueno, María, a ti tampoco te gustó la anterior por eso' y os diré tenéis razón. El punto es que la argumentación continuaba con comentarios del tipo: no me interesa el día a día de una pareja de mujeres, al menos en la anterior me excitaban las escenas de sexo, no me puedo sentir identificada con una protagonista sáfica. Estos no son argumentos válidos para decir que una novela no te gusta. Son pruebas de que el libro anterior solo te gustaba porque estabas fetichizando a la pareja homosexual y eso es peligroso y bastante repugnante en mi opinión. 


La fetichización es un proceso por el cual la sociedad lee como algo sexualmente placentero una práctica que en principio no debería de serlo. Quizás uno de los fetiches más conocidos sea la obsesión de algunos individuos por los pies. Esto es un gusto sexual que no tiene nada de malo siempre que lo practiques de forma consentida con tu compañero sexual. El problema surge cuando la sociedad empieza a sexualizar a colectivos y personas. Este proceso anula la humanidad de la persona que lo sufre y se convierte en un mero objeto sexual para el placer de otra persona. El colectivo LGTB ha sufrido esto desde sus inicios y no parece que vaya a mejorar pronto. 


Las mujeres sáficas han sido tradicionalmente entendidas por los hombres cis-hetero como una fuente de placer propio. No conciben que dos mujeres se acuesten entre ellas simplemente porque se atraen entre sí; sino que lo hacen para su propio placer. Esto deriva, evidentemente, de la sociedad patriarcal en la que nos criamos que hace que el hombre sea el centro de todo, incluso de la vida sexual de personas que no son él. Es por eso que no es nada inusual que muchas mujeres lesbianas o bisexuales hayan tenido que sufrir comentarios del estilo 'podemos hacer un trio' o 'en verdad te gustan los hombres, pero lo haces para excitarlos' y cosas parecidas. Esto no es más que una prolongación de la hipersexualización que sufrimos las mujeres diariamente. Similar es el caso de las mujeres trasn que parece que están en la lista de polvos que echar antes de morir y solo las ven como forma de complacer sus deseos sexuales. Es usar a las mujeres como puros objetos sexuales. 


En el caso de esta novela en concreto pasa exactamente lo mismo pero a la inversa. Son las mujeres cis-hetero la que utilizan a estos personajes como objetos para su propio placer sexual; ya que la sociedad esta cada vez más sexualizada. Tener argumentos de este estilo o comprar libros con relaciones m/m solo por el morbo y por sentirse atraída a este tipo de relaciones es homofobia. Es invalidar la identidad de las personas y sus sentimientos para poner tu deseo sexual por encima de ellos. Es peligroso que estas cosas estén sucediendo porque hoy son personajes de ficción, pero mañana pueden ser personas reales. 


Estoy diciendo con esto que a todos los que les ha gustado Rojo, blanco y sangre azul esté fetichizando al colectivo. No. Estoy diciendo que esto pasa y que es un problema. A mí me han encantado libros con relaciones LGTB en muchos libros porque están bien construidas y porque me he identificado con alguno de los personajes. Lo que digo es que hay que dejar de utilizar a las personas como objetos sexuales para nuestro placer. 



¿Qué os ha parecido? ¿Os habéis encontrado con estas opiniones? Todo en comentarios y nos vemos en el próximo post. 

1 comentario

  1. Ay, cómo me gustan estas entradas de #Deconstruyendo.

    Me había topado con comentarios al respecto de dicha fetichización con este libro y pues sí, creo que todo está en las razones por las que encuentras un libro mlm mejor o más atractivo que uno wlw.
    No voy a mentir, a mí por mucho tiempo me daba cosa no hablar tanto de parejas ficticias sáficas como de las conformadas por dos hombres, porque daba la "casualidad" de que las que me gustaban más eran de hombres. Luego ya reflexioné y llegué a la conclusión de que era porque había más parejas de hombres bien desarrolladas de las que había de mujeres (al menos en lo que consumía), o yo en lo personal conectaba muchísimo con algún elemento de un personaje que resultaba ser masculino. En fin, que lo que hice fue ponerme a buscar activamente más historias sáficas, porque luego también sucede que las más populares no son las wlw y si uno quiere encontrar buenas uno tiene que buscarle (me pasó con los manhwas y manhuas GL).
    En conclusión, que cada quien guste y disguste de lo que quiera, pero estaría bien que se cuestionaran las razones detrás de ello, porque a veces parece que quien lo hace ni cuenta se da de que está fetichizando y, como bien lo señalas, eso puede llegar a ser perjudicial más allá de la ficción.

    ¡Saludos!

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